El año del mono de fuego.

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Este 8 de febrero comienza el 4714, el año del mono de fuego. Nuestra permeabilidad permite que esas culturas lejanas lleguen hasta las costas de nuestras emociones y creencias. Empiezan a formar parte de nuestro sincretismo cultural (al fin y al cabo todo está lleno de dioses –Tales de Mileto-). Forman una red, un ovillo multicolor de conexiones continuas sin comienzo ni final: el horóscopo, San Expedito, el Gauchito Gil, Ludovica Squirru, las afirmaciones, la segunda educación, la pertenencia al universo (la certeza de ser parte de él, una terminal de lo interminable), la cábala, La Cabala, la Biblia, el Corán, la Torá, el santito, la medalla, San Cayetano, el Uritorco, el psicoanálisis como religión, Un curso de Milagros, conjuros, el tarot, las vidas pasadas, (para mí, para mi vieja, la Virgen de Luján), la virgen de Guadalupe, la Medalla Milagrosa, la medicina, los remedios homeopáticos.
Desde ya que los grandes simios, como el gorila, quedan excluidos expresamente de esta nota (aunque estén de moda). Cuentan con una combinación de adn parecida, pero solamente eso.
Viaje al oeste.
El zodíaco chino cuenta con doce animales y sus predicciones se rigen por el movimiento de la luna. Si bien cada animal tiene características especiales, la milenaria cultura asiática le ha reservado al mono un lugar de relevancia. Tanto es así que la saga Viaje al Oeste (donde el Rey Mono es principal protagonista) cuenta con gran difusión y popularidad en toda Asia. Fue compilada y publicada de forma anónima en el año 1590. Aunque no hay ninguna evidencia directa del autor, tradicionalmente se la asocia con a Wú Chéng’en (1500-1582), quien, se dice, dedicó más de diez años a la preparación de esta obra observando el comportamiento de los monos. Cabe señalar que para un tipo de budismo, el mono es el equivalente al ego.
La historia cuenta una versión mítica de un hecho real: las aventuras del monje budista Xuánzàng (602-664, dinastía Tang). Este monje fue el traductor al idioma chino de los sutras (la palabra de Buda) que vinieron desde la India entre los años 629 a 645. En total fueron traducidos 1338 rollos, en setenta y cinco tomos. El verdadero viaje (SigloVII) fue reinterpretado en esta obra fantástica que suma aventuras, eventos maravillosos y personajes con habilidades extraordinarias. En la ficción, a este monje lo acompañan tres discípulos: uno de ellos es el Rey Mono Sun Wukong, que había sido confinado por Buda a la Montaña Wuxing en castigo por su mal comportamiento y arrogancia en el Palacio Celestial. Tiene poderes sobrenaturales, representa al taoísmo. Desprecia los valores de este mundo. Es travieso, valiente y luchador y es el personaje que simboliza la dualidad humana.
La influencia de esta obra alcanza al Manga y el Animé con la creación de Dragon Ball. En Japón se publican 42 volúmenes de historietas a partir de 1984. Y luego, entre 1986/89, 153 episodios de Animé. La serie sigue hasta ahora con diversas versiones.
La inestabilidad moral del ser humano.
El Mono forma parte del milenario zodíaco chino, precisamente con las características que le hacen ser el personaje que simboliza la inteligencia, la astucia, la creatividad: agudo, ingenioso, versátil, persuasivo y alegre; pero también astuto, engañoso, manipulador, ladino y superficial.
Todo está lleno de monos.