Voces y Apuntes de Hong Kong y de Macao.

Domingo, 08 de Agosto de 2010 12:21

En 1954 Boca Juniors salió campeón. Ese año nos vinimos del campo a la ciudad, de Paso Roballos a Cañadón León, hoy Gobernador Gregores.

“Para mí, Gobernador Gregores era Babilonia” -escribí en un cuento muchos años después- sin saber que iba a sentir la misma sensación al conocer estas grandes ciudades de Asia.

¿Qué habrá pensado un soldado de Alejandro ante las puertas de Babilonia?

En GG me encontré con Billiken, una revista para niños (yo tenía 9 años). Todas la  semanas esperaba el nuevo ejemplar; mi primera lectura era para un texto en continuado que venía en la primera hoja; un relato que contaba las aventuras del “Albatros”, que estaba dibujado en la portada con su velas desplegadas enfrentando la tormenta; desde entonces me gustan los barcos. Jamás había visto uno en esos años de tránsito por el interior de Santa Cruz; y, como el soldado macedonio tampoco había visto nunca una ciudad.

Todavía amo las grandes ciudades, los textos, los barcos y los caballos.

Hong Kong.

El avión voló primero sobre un largo rosario de islas (hay mas de doscientas) y luego giró hacia nuestra izquierda rodeando la ciudad para quedar en posición de encarar la pequeña isla destinada al exclusivo uso del aeropuerto. Esa primera “visita óptica”, la mezcla de rascacielos, puentes sobre el mar, cerros con vegetación subtropical, me produjo una clara “sensación babilonia”.

Hong Kong tiene una mezcla muy visible de urbanismo y naturaleza; esa mixtura es su principal característica. Todo es alto y delgado. La ciudad está planteada sobre un estrecho territorio entre los cerros y el mar. Veredas aéreas, pasarelas, autopistas, calles en dos y tres niveles, subte, tranvías, ferrys, tren, todo convive en permanente movimiento.

“The Escalator” también está en movimiento: es un conjunto de escaleras mecánicas, cubiertas, de 792 metros de longitud, que asciende tres niveles de calles sobre uno de los cerros.

Aceras voladoras que cruzan las avenidas en todas direcciones; tranvías del tiempo de la Colonia, hiperarquitectura, velocidad constante: me parece que una vez soñé con esta ciudad o tal vez soy aquel soldado de Alejandro Magno.

Macao.

Macao tiene que ver con todas las historietas que leí siendo adolescente. Hablo de Macao como nombre de ciudad, tan fácil de decir, tan ligada al mar (al tráfico de mar), familiar de los juncos y las carabelas y de todas las naves  que navegaron estos mares desde aquí hasta el Cabo de Buena Esperanza (porque a partir de allí, el Atlántico y la costa de África es otra historia). Durante siglos se comerció con especias, seda, porcelana y otros productos antes de que en el Siglo XV Portugal descubriera la forma de girar hacia el Oriente.

Recorremos calles chinas con nombres portugueses; vamos al Museo Marítimo que está en “Largo do Pagode da Barra”  y terminamos el recorrido en “Largo do Senado” donde está, se dice, el corazón simbólico de Macao. Son lugares impregnados de aventura, de historia marinera.

Estoy dentro de Macao. Todo este tiempo la ciudad estaba en algún lugar de mi fantasía, como estuvo Ancud, como está Cartagena y tantas otras. Hoy camino las calles y la ciudad real se junta con los textos.

http://mirtafernandez.idoneos.com/index.php/Fotos/Hong_Kong

http://sobrechina.com/2008/08/22/macao-importante-centro-historico-en-china/

http://www.vuelaviajes.com/breve-historia-de-macao/

http://www.estoesboca.com.ar/torneos/1954.htm

Fuente: http://www.vocesyapuntes.com/index.php?option=com_content&view=article&id=8634:voces-y-apuntes-de-hong-kong-y-de-macao&catid=20:hector-qgatoq-osses